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LA RIVIERA DEL BRENTA
La Riviera del Brenta está formada por distritos y zonas verdes que serpentean a lo largo del antiguo curso de un río que une Padua con Venecia.
Se consideraba la extensión ideal de Venecia en el continente, casi una continuación de la ciudad lagunar: entre los siglos XVI y XVIII, la Riviera del Brenta conoció una edad de oro, que llevó a la nobleza veneciana a pasar en ella vacaciones privilegiadas. Construyeron decenas de villas a lo largo del margen del río, diseñadas y decoradas por los maestros del arte italiano, visitadas por artistas, papas, reyes y hombres de cultura, envidiadas por su belleza, ocupadas como residencias de campo donde celebraban rituales procesiones flotantes, con suntuosas cenas y fiestas hasta altas horas de la noche. La construcción de las villas a lo largo de la costa empezó en el siglo XV, cuando Venecia extendió su dominio en el continente. El crecimiento de las dificultades comerciales hacia el este y el descubrimiento de la América permitió a los venecianos invertir sus capitales en la compra de amplios terrenos agrícolas y granjas. Las familias nobles se sentían atraídas por la belleza del campo del Brenta, por su terreno fértil y por el fácil acceso a lo largo de los cursos de agua del río Brenta. Las diversas granjas estaban bien cultivadas y se construyeron espléndidas casas cerca de las orillas del río, de esta forma los señores podían mantener sus inversiones bajo su control personal mientras, al mismo tiempo, aprovechaban para pasar unas vacaciones en familia. A partir del siglo XVI se construyeron “joyas" como la villa Foscari en Malcontenta, diseñada por Palladio, y la villa Soranzo en Fiesso, pintada con frescos en el exterior del hermano de Paolo Veronese. Durante el siglo siguiente los jardines se llenaron con bustos y decoraciones barrocas como la villa Morosini en Mirano y la villa Sagredo en Vigonovo. Durante el siglo XVIII, estos espacios en los que era posible extenderse mediante perspectivas ingeniosas, crearon verdaderos triunfos como la villa Pisani en Stra’ y la villa Widmann en Mira Porte. El amor por las formas del arte italiano puede encontrar un número infinito de atracciones en la Riviera del Brenta.
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La arquitectura de las villas es famosa por la variedad de estilos, que van desde la austeridad del siglo XVI hasta las incontroladas fantasías del siglo XVII y hasta el estilo racional del siglo XVIII. Cabe recordar además las iglesias con sus preciosas pinturas de valor, pero son interesantes también los ejemplos de arquitectura menor. En el interior de las villas se encuentran ciclos de pintura completos. Las escenas mitológicas dejadas por Zelotti en la villa Malcontenta, o de Pitati en la villa Querini, en la villa Widmann en Mira Porte, las glorias de las nobles familias pintadas por Angeli, en la villa Widmann o por Tiepolo en la villa Pisani en Strà. La lista podría continuar con los altares de Sansovino, las maravillosas esculturas del hermano de Bonazza en los parques, las estatuas de madera de Brustolon, los órganos de Callido, los muebles antiguos y las embarcaciones antiguas conservadas en las villas: hay siempre algo por descubrir en la Riviera del Brenta. Desde el mes de marzo hasta el mes de octubre, esta majestuosidad se admira mejor desde el margen; la oportunidad se presenta con el Burchiello, el legendario barco mencionado por Goldoni, que diariamente une Padua con Venecia. El barco, con sus paradas, permite visitar las espléndidas villas de la Riviera del Brenta. Para los amantes del deporte, además, la cita es en el mes de octubre con la Venice Marathon, una famosa carrera que lleva a los atletas desde Strà, corriendo a través de las pistas-itinerarios más evocativos de la Riviera del Brenta, hasta Venecia. ¡Los habitantes de la Riviera no pueden aburrirse! Si ya han visitado las villas, pueden dar una ojeada al trabajo artístico, a la apreciada cocina local, pueden ver algunas atracciones, hacer compras, pueden alquilar un barco y, con una máquina fotográfica, ir a dar un paseo entre los bancos de arena para capturar el vuelo de una amplia especie de aves migratorias. Los bancos de arena y toda la Riviera del Brenta se pueden visitar gracias a pistas para bicicletas, que serpentean durante 130 km, señaladas para los turistas mediante senderos seguros.
Posicionamiento de las villas |
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PADOVA
Probablemente más conocida como la ciudad de S. Antonio, Padua es una de las ciudades de arte más importantes de Italia. Los orígenes son muy antiguos, se remontan al siglo IV antes de Cristo; durante el siglo XIII y todo el siglo XIV la ciudad atravesó un periodo de cultura y de fervor artístico intenso. Se construyó el primer círculo de murallas, seguido del Palacio de la razón, la basílica de San Antonio y la iglesia de los Agustinos. La universidad se fundó en el año 1222; es la segunda universidad italiana y acogió estudiantes y profesores de toda Europa. Dante y Petrarca estuvieron en Padua. Los museos y monumentos más importantes que podemos visitar son:
Capilla de los Scrovegni
Contiene el ciclo más importante completamente pintado con frescos y producido por Giotto. (1302-1305)
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Palacio de la Razón
Construido en el año 1218 por el municipio de Padua, como lugar para el Alcalde y para la Corte.
Basilica di S. Antonio
La imponente construcción, que surgió en el siglo XIII de estilo románico-gótico, posee ocho cúpulas. Contiene el cuerpo de San Antonio. Aquí trabajaron artistas famosos, incluido Donatello.
El jardín botánico
Fundado en el año 1545 por la facultad de Medicina, contiene una importante colección de plantas raras.
El Prato della Valle
Esta amplia plaza, antiguamente un teatro romano, se ha convertido en un lugar para fiere y diversiones. Se trata de una gran isla verde, dividida por cuatro calles que se corresponden con los cuatro puentes, rodeada por un canal a lo largo del cual se levantaron 78 estatuas de hombres famosos.
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